Texto completo del Salmo 121
El Salmo 121 en Reina Valera 1960:
"Alzaré mis ojos a los montes; ¿de dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra."
— Salmo 121:1-2
"No dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel."
— Salmo 121:3-4
"Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, ni la luna de noche."
— Salmo 121:5-6
"Jehová te guardará de todo mal; él guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada desde ahora y para siempre."
— Salmo 121:7-8
Significado: los montes y el guardián
El salmo abre con una pregunta retórica: '¿de dónde vendrá mi socorro?' En el contexto del peregrino que mira los montes alrededor de Jerusalén, la pregunta podría apuntar a los santuarios paganos de las alturas o al templo de Dios en el monte Sión. La respuesta es inmediata: no de los montes, sino del que hizo los montes. El guardián que 'no se dormirá' contrasta con los dioses paganos que Elías burla en el Monte Carmelo: '¡Gritad más fuerte! Quizás está dormido.' El Dios de Israel nunca duerme.
"¡Gritad en alta voz, porque es un dios! Quizás está meditando, o tiene algún trabajo, o va de camino; tal vez duerme, y hay que despertarle."
— 1 Reyes 18:27
La sombra a la mano derecha
El versículo 5 dice que Jehová es 'tu sombra a tu mano derecha'. En el clima de Palestina, la sombra era protección de vida o muerte. La mano derecha era el lado más vulnerable en el combate — el escudo se sostenía con la izquierda, dejando el flanco derecho más expuesto. Dios como sombra a la derecha es una imagen de protección total, exactamente donde más se necesita. El versículo 8 cierra con una promesa de alcance total: 'tu salida y tu entrada', es decir, toda tu vida, todo movimiento, desde ahora para siempre.