Siete libertades en Cristo

En cada per√≠odo de la era humana, nuestro Padre Celestial nos ha ense√Īado por medio de buenos hombres a los cuales √©l ha escogido como profetas, quienes a su vez nos han ense√Īado, que todos somos libres de escoger entre lo bueno y lo malo y actuar conforme a nuestra voluntad, d√°ndonos as√≠ el albedr√≠o el cual es el poder de decidir. Tenemos la oportunidad de ¬†elegir la libertad y la vida eterna al seguir a nuestro Salvador Jesucristo; tambi√©n podemos elegir el cautiverio y la muerte al seguir al ser de toda perdici√≥n, es decir a ¬†Satan√°s.

Nuestras decisiones determinan nuestro destino y por ende uno de tantos propósitos de nuestra vida mortal es saber a dónde queremos ir y donde queremos estar  demostrando qué tipo de decisiones tomaremos.

Nos sentimos m√°s felices cuando tomamos decisiones correctas por nosotros mismos que cuando se nos obliga a hacerlo.

Antes de estar en este mundo vivíamos con Dios, en la vida pre terrenal, Dios nos dio el albedrío para decidir desde el principio y fue uno de los motivos  principales del problema entre los siguieron a  Cristo y los que fueron detrás  de Satanás.

En la vida decidir es la prueba y por esa razón venimos a este mundo para demostrar a quien seguimos.

La √ļnica manera de demostrar nuestro amor es con actos sinceros , para ello es necesario tener la oportunidad de decidir, Dios nos a concedido ese privilegio y de esa manera demostrarle nuestro amor y agradecimiento a √©l con buenas decisiones que demuestren nuestra fidelidad sin ser obligados a hacerlo.

La verdadera libertad est√° en saber decidir, cuando decidimos lo correcto realmente podemos decir que somos libres , sentimos verdadero gozo y recibimos las bendiciones de Dios.

Por lo tanto la libertad es un deseo humano b√°sico. Mientras que la Biblia habla a menudo de libertad, su enfoque se relaciona con mayor frecuencia con la libertad espiritual que una persona puede experimentar en Cristo.

Primero

La libertad en Cristo se ve en contraste con la esclavitud del pecado.

Romanos 6: 20-23 dice: ¬ęCuando ustedes eran esclavos del pecado, estaban libres del dominio de la justicia. ¬ŅQu√© fruto cosechaban entonces? ¬°Cosas que ahora los averg√ľenzan y que conducen a la muerte! Pero ahora que han sido liberados del pecado y se han puesto al servicio de Dios, cosechan la santidad que conduce a la vida eterna. Porque la paga del pecado es muerte, mientras que la d√°diva de Dios es vida eterna en Cristo Jes√ļs, nuestro Se√Īor.¬Ľ

En otras palabras, el pecado esclaviza a las personas a la muerte espiritual y a la eternidad apartados de Dios. Conocer a Cristo proporciona libertad del control del pecado y la vida eterna con él.

Segundo

La libertad en Cristo se ve como la √ļnica forma verdadera de libertad, porque proporciona una libertad duradera m√°s all√° de esta vida.

Juan 8:36 se√Īala: ¬Ľ As√≠ que, si el Hijo los libera, ser√°n ustedes verdaderamente libres.¬Ľ

Tercero

Una persona que ha experimentado la verdadera libertad en Cristo est√° llamada a vivir como su siervo.

El ap√≥stol Pablo fue un ejemplo de esto, ya que muchas de sus cartas comenzaron con la presentaci√≥n de s√≠ mismo como un ¬ęsiervo de Cristo Jes√ļs¬Ľ . Somos libres para servir a Cristo. Esto parece una paradoja para el no creyente, sin embargo, la libertad que se encuentra en Cristo le da al creyente el deseo de vivir para Cristo como un siervo. Esta actitud refleja la actitud mostrada por Jes√ļs mismo durante su tiempo en la tierra (Juan 13: 1-20, Filipenses 2: 5-11).

Cuarto

Aquellos que encuentran libertad en Cristo también se vuelven Sus hijos.

Juan 1:12 ense√Īa: ¬ęMas a cuantos lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio el derecho de ser hijos de Dios.¬Ľ

Gálatas 4 también lo indica, ahora somos hijos y herederos de la herencia de la vida eterna con Cristo por la eternidad.

Para resumir, experimentamos la verdadera libertad en Cristo al conocerlo, caminar en Sus caminos y comprometernos con los cambios que hace en nuestras vidas a medida que nos enfocamos en el servicio a √Čl y a los dem√°s. Esta libertad trasciende las libertades humanas deseadas en este mundo, proporcionando paz en esta vida y libertad con Cristo para siempre.

Quinto

Nuestro Padre Celestial¬† desea en gran manera¬† liberarnos de todos¬† nuestros miedos y temores, √Čl no quiere que vivamos encadenados por ellos. √Čl ha colocado¬† un potencial divino¬† en cada uno de nosotros y espera que lo usemos para su gloria. De la misma manera que el salmista David, nosotros podemos experimentar la libertad de Dios al buscar su rostro y su presencia, experimentando tiempo con √©l y dejando que nos llene con su Esp√≠ritu Santo.

Salmo 34:4 nos ense√Īa:¬† Busqu√© al Se√Īor , y √©l me respondi√≥ , me libr√≥ de todos mis temores.

Sexto

Isa√≠as 53 ense√Īa que : El Salvador Jesucristo llev√≥ sobre √©l toda nuestra culpa, nuestro pecado y condenaci√≥n al morir en la cruz . Gracias a su muerte y su resurrecci√≥n es que somos limpios de todo pecado. ¬°Solo tenemos que aceptarlo! En √©l tenemos la oportunidad de un nuevo comienzo aqu√≠ y la seguridad de la vida eterna.

 Séptimo

Las sagradas escrituras  hablan del día de la ira de Dios. En ese día Dios juzgará el pecado, la desobediencia y toda rebelión contra él. A Pesar de todo, él mismo proporcionó la solución para que nos libremos de su ira. El Salvador Jesucristo!!! a través de él recibimos el perdón de nuestros pecados y el favor de Dios.

Ese es el destino que Dios desea para cada ser humano! Jes√ļs ya sufri√≥ nuestro castigo en la cruz, y gracias a √©l gozamos de salvaci√≥n y perd√≥n.

Colosenses 1:13-14 nos dice: Porque El nos libró del dominio de las tinieblas y nos trasladó al reino de su Hijo amado, en quien tenemos redención: el perdón de los pecados.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si contin√ļa navegando est√° dando su consentimiento para la aceptaci√≥n de las mencionadas cookies y la aceptaci√≥n de nuestra pol√≠tica de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies