Salmo 91: Cuidados De Dios

Este es un salmo colmado de vida, el cual muestra una imagen de Cristo. Además hace revelaciones de un sitio de seguridad y protección extraordinario para toda la humanidad. Se expresa de manera  directa a los temores de cada individuo del mundo y a su necesidad de querer ser protegidos y tener seguridad.  

Goza de popularidad y preferencia entre los cristianos creyentes, usado por muchas personas sin distinción de edad, y que aseguran haber recibido bendiciones por él. Con esto queda claro que la idea central para el autor de éste salmo está fundamentada en que Dios brinda protección a quienes se acercan a Él.

Los primeros dos versículos de este Salmo 91, señalan lo siguiente:

El que vive bajo la sombra protectora del Altísimo y Todopoderoso, dice al Señor: “Tú eres mi refugio, mi castillo, ¡mi Dios, en quien confío!”

Con éstas palabras hermosas se comienza describiendo al Señor Jesucristo, hombre libre de pecado, santo y perfecto. Siempre resguardado en la presencia de Dios, es decir,  en el lugar más seguro y secreto. Enseñando a todos que para obtener las promesas ofrecidas por Dios se debe vivir en unión perfecta con Él, siempre haciendo su voluntad.

Aunque todo lo bueno se derrumbe, Él siempre permanecerá a tu lado. Pues a Dios no le asustan tus problemas. Debes confiar en Dios y debes también reconocerlo como aquel que nos fortalece y brinda refugio. Sin alardear ni confiar en las propias fuerzas.

 Ahora bien, los versículos 3 al 5 de este Salmo 91 lo confirman:

“Sólo Él puede librarte de plagas ocultas y plagas mortales, pues te cubrirá con sus alas, y bajo ellas estarás seguro. ¡Su fidelidad te protegerá como un escudo! No tengas miedo a los peligros nocturnos, ni a las flechas lanzadas de día”.  

No queda duda de que Dios libra de todo mal a aquellos que confían plenamente en Él y se entregan a su voluntad. En estos versículos el autor continúa usando lenguaje con sentido figurado, describiendo la fidelidad, la protección y el infinito amor de Dios para quienes confían en Él. En otras palabras da plena seguridad de que cuando se vive en aquel lugar seguro y secreto de Dios, Él dará la libertad de aquellos enemigos, visibles e invisibles.

De igual manera que en los versículos 6 al 8, que expresan:

“Ni a las plagas que llegan con la oscuridad, ni a las que destruyen a pleno sol; pues mil caerán muertos a tu izquierda y diez mil a tu derecha, pero a ti nada te pasará. Solamente lo habrás de presenciar: verás a los malvados recibir su merecido”.

En ésta parte del salmo el autor se expresa a favor de quienes se benefician. Es decir, de aquellos creyentes que viven bajo la voluntad de Dios, pues al vivir siempre bajo su presencia no importará los problemas que se presenten, estos no podrán traspasar la protección del Todopoderoso. Pues aunque miles caigan a tu lado,  quienes estén bajo el cuidado de Dios permanecerán intactos. Con esto se debe estar sumamente agradecido con Dios por su gracia y su misericordia infinita.

Continuemos con los versículos 9 y 10:

“Ya que has hecho del Señor tu refugio, del Altísimo tu lugar de protección, no te sobrevendrá ningún mal ni la enfermedad llegará a tu casa”.

Lo escrito por el autor en estos versículos hace referencia a Cristo. Sin embargo a manera de reflexión estas palabras se pueden entender como una gran promesa condicionada que hace Dios a la humanidad.

En consecuencia, si crees no experimentar ésta divina protección, deberías preguntarte si: ¿Estás viviendo tu vida en la presencia plena de Dios?, esto te ayudará a comprender que para ver realizada dicha promesa  debes entonces cumplir la condición.

Ahora los versículos 11 y 12, estos dicen:

“Pues él mandará que sus ángeles te cuidan por dondequiera que vayas. Te levantaran con sus manos para que no tropieces con piedra alguna”.

A través de éstas palabras es revelada la manera como Dios cuida a sus hijos. Dicha manera es por medio de sus ángeles, el cual les encarga cuidar todos los caminos que conducen a una vida plena en Él y a quienes deciden seguirlos, pues ellos (los ángeles) son parte de la luz de Dios de su mano llegamos a su presencia.

Mientras que el versículo 13 dice:

“Podrás andar entre leones, entre monstruos y serpientes”.

Este versículo hace referencia del enemigo espiritual, es decir, de Satanás, el cual es descrito en la Biblia como un león y además como una serpiente.

E aquí también una demostración de que la victoria se obtiene al vivir bajo la sombra de Dios Padre Todopoderoso. Si estas cerca de Dios, contigo estarán sus fuerzas, esa fuerza que ni Satanás es capaz de derrotar.

Por último los versículos 14, 15 y 16 expresan:

“Yo lo pondré a salvo, fuera del alcance de todos, porque él me ama y me conoce. Cuando me llame, le contestaré; ¡yo mismo estaré con él! Lo libraré de la angustia y lo colmaré de honores; lo haré disfrutar de una larga vida: ¡lo haré gozar de mi salvación!”.

Aquel hombre perfecto (Jesucristo) estuvo entre las garras de la muerte, siendo liberado por Dios al tercer día, cuando resucitó de entre los muertos dándole a Él toda la gloria. En consecuencia las condiciones para la salvación son claras y deben cumplirse para obtenerla.

En estos los últimos versículos del Salmo 91, Dios personalmente proclama bendiciones para aquellos que se entregan a servirle. Además enseña que Dios sólo se da a quienes con sincero corazón entregan a Él todos sus problemas y le honren.

Nota Final

Algunos fieles creyentes toman la costumbre de mantener abierta la Biblia en las páginas de este salmo y colocarla además en un lugar especial de la sala de sus casas, como si se tratara de un amuleto para la buena suerte. Pero estas promesas contenidas en el salmo 91, son el fruto de una muy íntima relación con Dios. Estas promesas son una condición que ofrece cuidado permanentemente en la vida de los creyentes que han ofrecido su vida a Dios. De manera tal manera que pueda vivir con paz y mucha confianza en Dios sin importar las circunstancias.