Todo lo que necesitas saber sobre los libros Deuterocanónicos

La Biblia contiene la Palabra de Dios y es un conjunto de libros escritos por inspiración divina, pero a través de la historia de la humanidad, el número de libros que integran las Sagradas Escrituras ha variado como consecuencia  de distintos criterios de los eruditos que los han analizado.  Estas discusiones han dado origen a diferentes cánones utilizados en las biblias judías y cristianas en la actualidad.

De acuerdo a esto el canon judío actual, que solo contiene el Antiguo Testamento, está conformado por 24 libros divididos en tres secciones: La Tora (Pentateuco o la Ley) que tiene 5 libros, los de los Profetas o Nevi’im que tiene 8 libros incluidos los libros de los Profetas menores que son 12 y los Escritos o Ketuvim formados por 11 textos.

Las biblias cristianas están conformadas por El Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento y pueden  variar en el número de libros que contienen las Sagradas escrituras, de acuerdo a las distintas tradiciones cristianas. La principal diferencia está en el número de libros que contiene el Antiguo Testamento, el cual va a variar dependiendo del canon por el cual se rijan; es decir, algunas iglesias se rigen por el canon hebreo Palestinense como las iglesias protestantes cuyas biblias contienen en el Antiguo Testamento 39 libros;  y otras iglesias, como la iglesia católica y la iglesia ortodoxa, aceptan 46 libros en el Antiguo Testamento en concordancia con  el canon Alejandrino o de la Biblia Septuaginta o de los Setenta, la cual contiene los denominados libros deuterocanónicos que son 7.

Con respecto al canon del Nuevo Testamento la mayoría de las iglesias cristianas aceptan 27 libros, variando la forma en cómo se organizan o intercalan estos textos dentro de la biblia que utilizan las diversas iglesias.

El canon Alejandrino o la Biblia de los Setenta (LXX),  es el primer compendio que reúne la traducción en griego de los libros judíos sagrados  escritos en hebreo y en arameo. Esta traducción se hizo a finales del siglo III a. C. y principios del siglo II a. C. (años 280 y 30 a. C.) por orden del rey Plotomeo II  y constituyó la Tanaj o biblia hebrea utilizada por los judíos que hablaban griego. Posteriormente,  en el siglo I d. C., un grupo de rabinos hebreos, reunidos en Palestina, en la ciudad de  Jamnia, realizan un nuevo canon con 24 libros, excluyendo  7 libros, los cuales se conocen actualmente como deuterocanónicos. Actualmente en la Tanaj hebrea se rige por este canon.

Es en el siglo XVI, que comienza a utilizarse los términos protocanónicos (primera norma o primer canon)  y deuterocanónicos (segundo canon) para indicar los libros bíblicos que conforman el canon Palestinense o los libros del canon Alejandrino.

Los libros deuterocanónicos del Antiguo Testamento son:

  1. El Libro de Tobías o Tobit
  2. El Libro de Judit
  3. Las «adiciones griegas» al Libro de Ester
  4. El Libro I de los Macabeos
  5. El Libro II de los Macabeos
  6. El Libro del Eclesiástico, Sirácida
  7. El Libro de la Sabiduría
  8. El Libro de Baruc incluida la Carta de Jeremías
  9. Las «adiciones griegas» al Libro de Daniel La Oración de Azarías, que contiene:
  • El Himno de los tres jóvenes
  • La Historia de Susana
  • La Historia de Bel y el Dragón

La discusión sobre la inclusión de los libros deuterocanónicos como parte de los libros sagrados es antigua, y los judíos los excluyeron de su canon en el siglo II d. C.,  pero desde un enfoque histórico estos textos han estado presentes en la Biblias cristianas antes de la reforma protestante de Lutero en el siglo XVI, quien los excluyó siguiendo el canon Palestinense.

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