Consejos bíblicos para un matrimonio feliz

Las sagradas escrituras, tanto en el Antiguo testamento como en el Nuevo Testamento,  mencionan numerosos  versículos centrados en el matrimonio, su importancia ante los ojos de Dios y  enseñan con ejemplos y consejos como lograr una relación matrimonial en gracia con Dios.

El matrimonio es uno de los siete sacramentos de la Iglesia Católica y es un sacramento santo y una institución, bendecida por Dios, por medio de la cual un hombre y una mujer se unen a través del amor y se disponen a recibir los dones de Dios. El matrimonio católico no puede romperse, es eterno.

Consejos bíblicos para un matrimonio feliz 1

La palabra matrimonio proviene del latín matrimonĭum, formada por los vocablos mater, referido a madre y monium, que se refiere a un acto formal o ritual.

Es a través del amor que un hombre y una mujer llegan al matrimonio y a la familia. Con este sacramento se alaba a Dios por medio del amor conyugal y filial. Las sagradas escrituras nos dicen que el hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios y ambos, hombre y mujer, fueron creados el uno para el otro; siendo el sentimiento verdadero entre ellos reflejo del amor con que el Señor ama al hombre. Con este sacramento los esposos reciben al Espíritu Santo en comunión con Cristo y la Iglesia, sellándose la alianza de los esposos, siendo la fuente de su amor y de su fidelidad.

Para la Iglesia el matrimonio es una institución muy importante pues a través de  ésta los esposos crean un hogar, tienen descendencia y educan a sus hijos en las enseñanzas  cristianas de amor y fe a nuestro Señor.

En las sagradas escrituras hay muchos versículos que hablan sobre el matrimonio, su importancia y dan excelentes consejos para los esposos y su vida conyugal. A continuación algunos versículos que tratan sobre la vida marital

Versículo 1

El que halló esposa halló el bien, y alcanzó la benevolencia de Jehová.

Proverbios 18:22

Es tan importante para Dios y su plan divino que la elección de una esposa o esposo son motivo de sus bendiciones y son parte de su voluntad para que vivamos con alegría y amor. Escoger una pareja que nos permita  llegar al sacramento del matrimonio es algo que le complace a nuestro Padre Creador, pues él desea que estemos acompañados y que recorramos el camino de la vida cristiana con alegría junto a una familia construida con verdadero amor. Así como debemos servir a Cristo antes del matrimonio, después de hallar nuestra pareja podremos servirle juntos como una unidad con el agrado de Dios.

Versículo  2

Por tanto el hombre dejará a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.

Génesis 2:24

En este versículo se plasma la importancia del matrimonio como un modo de vivir y una manera de realizarnos como personas y como cristianos. Dios quiere que formemos nuestro propio hogar y tengamos nuestra familia y para ello nos indica que debemos dejar a nuestros padres  y formar nuestro propio hogar. Es importante entender que a los padres se les debe honrar siempre, pero al establecer una familia nueva  esta será la prioridad de los esposos y padres.

Igualmente, en este versículo el Señor  dice que los esposos serán “una sola carne” lo cual nos muestra que con el matrimonio  se deja de ser uno para convertirse en nosotros, en una unidad. En el matrimonio la pareja debe cuidarse y protegerse en todos los aspectos tanto materiales como espirituales; las decisiones deben ser conjuntas y buscar metas comunes que enriquezcan y beneficien a ambos y al resto de la familia. 

Versículo 3

Grábame como un sello sobre tu corazón; llévame como una marca sobre tu brazo. Fuerte es el amor, como la muerte, y tenaz la pasión, como el sepulcro. Como llama divina es el fuego ardiente del amor. Ni las muchas aguas pueden apagarlo, ni los ríos pueden extinguirlo.

Cantares 8:6-7ª

El amor verdadero es un sentimiento que abarca más allá de los sentidos, que busca la esencia y lo hermoso del otro; transmite seguridad, confianza, anhelo y correspondencia. Marca el corazón y los brazos como símbolos de entrega  y de ilusión, porque es un sentimiento que perdura en el tiempo y nada puede borrarlo. Cuando se ama con libertad, con amor sincero la pasión, la calma, la necesidad y la confianza lo pueden todo para alegría de los que aman. El verdadero amor es fuerte y nada puede desvanecerlo; en la adversidad se crece y se alimenta de pasión y confianza.

Versículo 4

El corazón del hombre traza su rumbo, pero sus pasos los dirige el Señor.

Proverbios 16:9

El Señor sabe que es lo mejor para cada uno de nosotros, los  hombres pensamos y soñamos con lo que queremos pero Dios nos tiene elegidos para cumplir un propósito en nuestras vidas y en las de otros. Él sabe que es lo mejor para cada uno siendo su voluntad la que permanecerá. Escoger una pareja, amar a una persona es una bendición y el Señor  nos indicara y dirigirá nuestros pasos para encontrar a la mejor pareja y compañero de vida.

Versículo 5

Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella para hacerla santa. Él la purificó, lavándola con agua mediante la palabra.

Efesios 5:25-26

Dios envió a su hijo Jesucristo para redimirnos de nuestros pecados, esa es la muestra más grande de amor que nuestro Padre nos ha dado y cuando en este versículo Pablo compara la entrega y el amor de Jesús con el amor que debe tener un esposo a su esposa nos dice que el matrimonio es tan importante como la iglesia y todo lo que en el matrimonio y el hogar se cultive tendrá frutos para la Iglesia; así amar a la esposa es cuidarla y sacrificar con los más altos sentimientos  todo por el hogar y la familia. Buscar el amor y la felicidad del otro es conseguir el amor y la felicidad de uno mismo.

Versículo 6

De igual manera, ustedes esposos, sean comprensivos en su vida conyugal, tratando cada uno a su esposa con respeto, ya que como mujer es más delicada, y ambos son herederos del grato don de la vida. Así nada estorbará las oraciones de ustedes.

 1 Pedro 3:7

Siendo las bases del matrimonio el amor y el respeto, a través de este versículo entendemos que el matrimonio se construye día a día con respeto y comprensión entre los esposos. Cada uno tiene debilidades y fortalezas que deben ser entendidas y aceptadas por el otro. Cuando amamos y conocemos al otro podremos ayudar siendo un apoyo para salir adelante y para acompañar en todo momento a nuestra pareja. La felicidad se alcanza  con el respeto y la aceptación del otro, incluyendo la vida espiritual de ambos.

Versículo 7

Así mismo el esposo debe amar a su esposa como a su propio cuerpo. El que ama a su esposa se ama a sí mismo.

Efesios 5:28

El respeto por uno mismo y por el otro son pilares fundamentales en cualquier relación, aún más en la vida marital donde compartes con tu pareja el mismo techo, la cotidianidad, los problemas y en general la vida. Amar a la esposa como a sí mismo es respetarse y honrarse en todo momento,  es entender que ambos, marido y mujer , deben cuidarse , darse apoyo y sustento material y espiritual para que el matrimonio y el hogar estén llenos de bendiciones  y vean crecer su amor a través del Espíritu Santo.

Versículo 8

En todo caso, cada uno de ustedes amen también a su esposa como a sí mismo, y que la esposa respete a su esposo.

Efesios 5:33

Este versículo es un complemento del anterior donde el apóstol Pablo enfatiza la importancia de amar y respetar a tu pareja como a tí mismo. En el matrimonio se pretende la unidad física y espiritual de los esposos y para que esto se logre los sentimientos verdaderos y profundos deben existir entre el hombre y la mujer.

Amar a tu esposa, respetar a tu marido es tan importante que son las raíces profundas que alimentan el árbol de la vida y del hogar. Dios quiere que el matrimonio este lleno de cualidades y sentimientos que enaltezcan al hombre y a la mujer y que permitan alcanzar la felicidad y las santidad para seguir el camino de Dios que es el amor eterno.

Versículo 9

Casa y riqueza son herencia de los padres, pero la mujer prudente viene del Señor.

Proverbios 19:14

Una buena esposa es aquella mujer que ama, se respeta y da todo por amor. Las riquezas y las cosas materiales son bendiciones pero los dones del corazón y la espiritualidad solo provienen del Señor, a través de un corazón humilde y generoso. Una esposa prudente es el mejor tesoro que un esposo pueda tener y es la mayor de las riquezas que debe cuidar y atesorar.

Versículo 10

Sea el matrimonio honroso en todos, y el lecho matrimonial sin mancilla, porque a los inmorales y a los adúlteros los juzgará Dios.

Hebreos 13:4

El sacramento del matrimonio es la comunión de un hombre y una mujer unidos por un amor sincero y verdadero, bendecidos por Dios; es por todo esto que el matrimonio y la relación de pareja de los esposos debe ser sincera y honesta. El hombre amara y respetara  a su esposa y ella amara y respetara a su esposo. Para Dios y para la Iglesia el matrimonio es una institución que merece todo el cuidado y atención de sus integrantes y nada deshonesto y pecaminosos lo debe dañar. La intimidad y el deseo entre esposos e una bendición

Versículo 11

 ¿No han leído —replicó Jesús— que en el principio el Creador “los hizo hombre y mujer”, y dijo: “Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa, y los dos llegarán a ser un solo cuerpo”? Así que ya no son dos, sino uno solo. Por tanto, lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre.

Mateo 19:4-6

Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza  y le dio una compañera para que formara una familia, con este gesto nuestro Padre nos enseñó que la unión de un hombre y una mujer es para realizar la vida juntos, cuidarse y protegerse, ya no viven separados sino que forman un solo cuerpo y adquieren deberes y derechos dentro de su familia. El matrimonio es para siempre y debe fundamentarse en el amor, el respeto y la sabiduría a través del Espíritu Santo. Lo que Dios une que no lo separe el hombre.

Versículo 12

¡Bendita sea tu fuente! ¡Goza con la esposa de tu juventud! Es una gacela amorosa, es una cervatilla encantadora. ¡Que sus pechos te satisfagan siempre! ¡Que su amor te cautive todo el tiempo!

Proverbios 5:18-19

El matrimonio se consolida con el amor entre los esposos y con una vida sexual satisfactoria entre ellos. La fidelidad y la confianza se construyen con autoestima y con una vida sexual que traiga gozo y  deleite entre los esposos. Para el esposo su esposa debe inspirar pasión y calma, tranquilidad y euforia. Entre ellos y como parte de su amor su vida íntima es una manera de expresar este sentimiento  el uno por el otro. Cuando las bases del matrimonio se fundan en el amor y en la fe en Dios la atracción entre los conyugues perdurar con el pasar del tiempo

Versículo 13

Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su esfuerzo. Si caen, el uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y no tiene quien lo levante! Si dos se acuestan juntos, entrarán en calor; uno solo ¿cómo va a calentarse?

Eclesiastés 4:9-11

Cuando los esposos están unidos y se trazan metas y sueños juntos, su trabajo y esfuerzo son recompensados. El matrimonio es una sociedad donde cada uno trabaja por el otro, se cuidan y se protegen en los buenos y malos momentos que la vida tiene. Los esposos están juntos en la riqueza y en la pobreza, en la salud y la enfermedad. Solo a través del amor y en la convicción de la fe en Cristo se puede alcanzar una vida plena en el matrimonio. Recorrer el camino de la vida acompañado por alguien que nos ama y a quien amamos permitirá alcanzar la plenitud y el gozo de vivir.

Versículo 14

Tengan todos en alta estima el matrimonio y la fidelidad conyugal, porque Dios juzgará a los adúlteros y a todos los que cometen inmoralidades sexuales.

Hebreos 13:4

Desde el principio el matrimonio es un sacramento sagrado y su valor social y cristiano es invaluable. La unión a través del matrimonio trae alegría al hombre y es bien visto por el Señor, por todo esto lo inmoral y lo que dañe a cualquiera de los esposos será juzgado duramente. La infidelidad en el matrimonio no es aceptada  ni cualquier tipo de inmoralidad sexual, menos aún actos que avergüencen o manipulen al otro causándole daño o desprestigio.

Versículo 15

Mujer ejemplar, ¿dónde se hallará? ¡Es más valiosa que las piedras preciosas!

Proverbios 31:10

Conseguir la mujer ideal que nos ame con pureza, pasión y honestidad no es fácil de encontrar pero cuando la conseguimos  es tan valiosa como un tesoro  de piedras preciosas.  Dios nos enseña y nos guía para que sepamos reconocer a la persona que nos dará el gozo de compartir la vida, un hogar e hijos.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies