¬ŅC√≥mo recibir el perd√≥n de Dios y librarnos del sentimiento de culpa?

Una vez un sacerdote cristiano visit√≥ un hospital psiqui√°trico. Mientras pasaba por los dormitorios observando los pacientes en su lamentable desequilibrio mental el director de la instituci√≥n le dijo: si la mitad de estas personas creyeran en el perd√≥n ser√≠an dadas de alta. Muchos males espirituales, emocionales y hasta f√≠sicos surgen por el sentimiento de culpa. El pecado destruye nuestras vidas, pero ¬Ņqu√© hacemos con esto y c√≥mo podemos librarnos de la culpa y sus terribles consecuencias? En la biblia se apunta a la salida. Recibimos el perd√≥n de Dios gratuitamente, no con equis cantidad de rezos, indulgencias o estudiando el a√Īo b√≠blico. Jesucristo pag√≥ el precio, el perd√≥n de Dios es la medicina gratuita que nos cura del pecado, entonces, ¬Ņc√≥mo conseguirla? Existen varias maneras de recibirla, algunas de ellas las compartimos a continuaci√≥n.

¬ŅC√≥mo recibir el perd√≥n de Dios y librarnos del sentimiento de culpa? 1

Recibo el perdón de Dios cuando confieso mis faltas

Confesar nuestros pecados es como reconocer que estamos enfermos y que necesitamos curaci√≥n. Debemos confesar a Dios todos nuestros errores a trav√©s de la oraci√≥n y reconocer la necesidad de Jes√ļs como salvador para apropiarnos de su perd√≥n, porque solo √Čl es nuestro intercesor delante de Dios. No tengamos miedo de acercarnos a Dios para confesar nuestros pecados ya que en el tribunal divino quien confiesa de coraz√≥n siempre es perdonado.

Recibo el perdón de Dios cuando me arrepiento y cambio mi manera de vivir de todo corazón

Jesucristo nos llama a arrepentirnos todos los d√≠as. La palabra arrepentimiento viene del griego ‚Äúmetanoia‚ÄĚ que significa tomar otra direcci√≥n opuesta a la que se est√° yendo, es decir, es hacer una conversi√≥n igual que el ej√©rcito cuando va marchando. El arrepentimiento sincero implica un cambio en nuestra manera de vivir pero nadie sino solo el Esp√≠ritu Santo es quien pone en nuestro coraz√≥n la tristeza que es seg√ļn Dios por el pecado cometido y el deseo de abandonarlo. Dejar de avanzar hacia donde nos llevan nuestros malos pensamientos e ir en direcci√≥n a Dios es la mejor decisi√≥n ya que √Čl es el especialista en perdonar pecados y transformar vidas.

Recibo el perdón de Dios cuando estoy dispuesto a perdonar a otros sinceramente

Perdonar es un milagro que se produce en nuestro coraz√≥n cuando conocemos el amor de Dios expresado en un gran abrazo. Jes√ļs nos impulsa a hacer lo mismo que √Čl hizo por nosotros, es decir, amar y perdonar. Esto mata nuestro orgullo y deseos de venganza liber√°ndonos del peso del rencor. Jesucristo nos ense√Ī√≥ a orar pidiendo perd√≥n por nuestras ofensas as√≠ como perdonar a¬† los que nos ofenden.

Si perdonamos a los que nos ofenden nuestro Padre Celestial nos perdonar√° a nosotros. El desea que reflejemos su amor perdonando sinceramente como dicen las escrituras setenta veces siete, es decir, las veces que sean necesarias casi que perdiendo la cuenta. La gran consecuencia de esto es que √Čl se olvida para siempre de la falta que hayamos cometido. Esto es m√°s que un acto judicial, es restablecer la paz donde hab√≠a conflictos.

Es emocionante el amor que Dios tiene por nosotros ya que transmite mucha paz ir hasta √Čl por medio de Jesucristo en oraci√≥n para confesar nuestros pecados con la seguridad de que ya fuimos perdonados hace casi dos mil a√Īos atr√°s. Si en este momento sientes mucha culpa por alg√ļn error que hayas cometido en el pasado y piensas que fuiste demasiado lejos y crees que no tienes oportunidad de ser perdonado por lo que hiciste hay buenas noticias. Tu pecado no es mayor que el amor de Dios por ti, no insistas en recordar el error que cometiste porque si eres capaz de arrepentirte puedes recibir el perd√≥n si lo haces con verdadera intenci√≥n.

Cuando Dios nos perdona lanza toda nuestra maldad al fondo del mar y se olvida para siempre. Nuestro Padre Celestial está esperando por ti con sus brazos extendidos diciéndote ven, resolvamos este asunto. Si lo deseas ahora mismo puedes recibir su perdón y recibir la liberación de tu culpa y la alegría de la salvación.

Perdonar hasta setenta veces siete

Entonces se le acerc√≥ Pedro su disc√≠pulo y le dijo: Se√Īor, ¬Ņcu√°ntas veces he de perdonar a mi hermano que peque en contra de m√≠? ¬ŅHasta siete veces?¬†Jes√ļs entonces le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.¬†(Mateo 18:21-22).

Un d√≠a Pedro, uno de sus disc√≠pulos, le pregunt√≥ al Salvador cuantas veces deber√≠a perdonar a su hermano que peque contra √©l. Jes√ļs le respondi√≥ que hasta setenta veces siete debe perdonar. En ese momento Jes√ļs le explic√≥ a trav√©s de una de sus par√°bolas que el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos y cuando comenz√≥ a hacer cuentas lleg√≥ a uno que le deb√≠a diez mil talentos.

M√°s como √©ste no pod√≠a pagar mand√≥ su se√Īor venderlo a √©l y a su mujer e hijos con todo lo que ten√≠a para que se le pagase. Entonces aquel siervo postrado le suplicaba diciendo, se√Īor ten paciencia y te lo pagar√© todo, entonces el se√Īor movido a misericordia le solt√≥ y le perdon√≥ la deuda, pero saliendo aquel hombre hall√≥ a uno de sus consiervos que le deb√≠a cien denarios y tom√°ndolo del cuello le ahog√≥ dici√©ndole p√°game lo que me debes. Entonces su consiervo postr√°ndose a sus pies le rogaba diciendo, ten paciencia y te lo pagar√© todo m√°s √©l no quiso sino que fue y lo ech√≥ en prisi√≥n hasta que pagase la deuda y viendo sus consiervos lo que pasaba se apenaron mucho y fueron y declararon a su se√Īor todo lo que hab√≠a pasado entonces su se√Īor lo llam√≥ y le dijo: ¬°eres un siervo malvado! Toda aquella deuda te perdon√© porque me rogaste, ¬Ņno deb√≠as haber tenido compasi√≥n de tu consiervo como yo la tuve de ti? Y enojado su se√Īor le entreg√≥ a los verdugos hasta que pagase toda su deuda. As√≠ tambi√©n har√° el Padre con vosotros si no perdonas de coraz√≥n a tus hermanos sus ofensas. (Mateo 21:18-35).

El Perdón de Dios brinda paz

A lo mejor en alg√ļn momento de tu vida te habr√°s preguntado ¬ŅSer√° que Dios me perdone por lo que hice? Seguramente varias veces te habr√°s hecho esta pregunta. Probablemente habr√°s pasado por situaciones donde te has equivocado m√°s de una vez en la vida. Todos alguna vez hemos ca√≠do, nos hemos enfrentado a decisiones¬† dif√≠ciles y muchas veces nos hemos equivocado. Si alguien no ha pecado alguna vez, ese alguien es Jesucristo.

√Čl es el mayor ejemplo de fidelidad y que a pesar que fue tentado muchas veces nunca cay√≥, nunca se rindi√≥ y siempre hizo la voluntad de su Padre Celestial por muy dif√≠cil que fuera. Al final venci√≥ en la Cruz del Calvario por amor a todos nosotros para que pudi√©ramos tener la oportunidad de vivir con ellos nuevamente, esa era su misi√≥n sagrada aqu√≠ en la tierra, para que pudi√©ramos tener salvaci√≥n si nos arrepent√≠amos y cumpli√©ramos sus mandamientos.

Solo imagina aquel momento en que cuando Jes√ļs estaba en la cruz, aquel ladr√≥n que estaba a su lado tambi√©n siendo crucificado le dijo ‚Äúacu√©rdate de m√≠ en tu reino‚ÄĚ (Lucas 23:42). Un pecador reconoci√≥ que Jes√ļs era el hijo de Dios, crey√≥ en √©l y en los √ļltimos instantes de su vida rog√≥ perd√≥n. Aqu√≠ est√° solo un ejemplo de tantos donde Dios muestra su gran amor a todos sus hijos. Nuestro Padre Celestial est√° dispuesto a perdonarnos cuando arrepentidos de coraz√≥n vamos hacia √Čl. As√≠ que si crees que no queda m√°s que hacer, est√°s equivocado ya que si te has arrepentido de coraz√≥n a√ļn tienes la oportunidad de comenzar nuevamente. Tal como dice 1 Samuel 16:7, el hombre mira lo que est√° delante de sus ojos pero Dios mira el coraz√≥n.

Dios confía en ti porque te ama

Dios mira tu coraz√≥n y sabe si te has arrepentido sinceramente o no de lo que hayas hecho, as√≠ que no te rindas y pide perd√≥n siempre. El Se√Īor te escucha y sabe lo que hay dentro de ti. Muchas veces escuchamos hablar de Dios y nos lo presentan como un ser supremo que est√° lejos de nosotros, pero realmente Dios es mucho m√°s que eso. Si leemos en Joel 2:13 encontramos que Dios, es un Dios bondadoso y compasivo. R√°sguense el coraz√≥n y no las vestiduras, vu√©lvanse al Se√Īor su Dios, porque √Čl es bondadoso y compasivo, tardo para la ira y grande en misericordia y que no castiga. Podemos entonces darnos cuenta a trav√©s de las escrituras que Dios es bondadoso y compasivo, su misericordia es inmensamente grande.

Pero, ¬ŅC√≥mo no vamos a ser grandes para Dios si √Čl nos ha creado? ¬ŅC√≥mo nos va a dejar solos si √Čl nos ama? ¬ŅC√≥mo no va a perdonarnos cuando arrepentidos le buscamos si Dios es tan misericordioso y amoroso? Lo que sucede es que nos alejamos de √Čl y nos salimos de ese espacio donde √©l nos tiene protegidos y bendecidos. Hoy es el momento para dejar atr√°s todo lo que nos afecta, nos aflige y nos hace da√Īo y damos ese paso hacia adelante porque Dios nos espera con los brazos abiertos cuando decidamos acercarnos a √Čl.

Encuentra en Dios la paz, la felicidad y los motivos para nunca rendirte, para que la luz de Dios pueda iluminar tu vida y te haga vivir tranquilo en sus sendas y para que cumpliendo los mandamientos encuentres gozo en esta vida y vida eterna en un futuro. Que esta vida sea una excelente oportunidad para superar las pruebas que tengas que enfrentar y que puedas recibir la fortaleza en el perdón y la gracia de Dios.

Hay un viejo refr√°n de autor desconocido que parafrasea: no podemos decidir acerca de las situaciones que nos rodean, pero si podemos actuar y decidir como las podemos asumir. Pensar antes de actuar es una muy buena oportunidad para evitar que actuemos de manera inconsciente y desproporcionada. Si lo hacemos nos ahorraremos malestares y no nos sentiremos mal por cosas que hayamos hecho y sobre las cuales tengamos que arrepentirnos.

En todo caso, como seres humanos vamos a fallar y a lo mejor tendremos que pedir perdón a Dios y a quienes hayamos ofendido. Lo importante siempre será reconocer la mala actuación para pedir perdón a Dios y a otros y abandonar por completo el mal comportamiento. Recordemos que sentir el perdón de Dios y de otras personas nos hace florecer el alma y nos limpia de culpas y maldad. El ejemplo máximo nos lo dejó nuestro Salvador y Redentor Jesucristo quien perdonó aun a quienes le maltrataron y crucificaron. Porque si perdonáis a los hombres todas sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre Celestial que está en el cielo; más si no perdonáis a los hombres todas sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas. (Mateo 6:14-15).

El perdonar es tanto para el ofendido como para el ofensor

Perdonar a alguien por lo que te hizo, ya sea relativamente menor o muy grave, a veces puede volverse insuperable. En ocasiones, este es un proceso que requiere mucho tiempo. Sin embargo, la Biblia es muy clara en que esto es extremadamente necesario para nuestro perd√≥n. No existen condiciones como ¬ęa menos que¬Ľ o ¬ępero¬Ľ. M√°s importante a√ļn, debemos utilizar a instructores y maestros como modelos a seguir.

Independientemente, en la zona de sus sentimientos donde se vea afectado, la persona que lastim√≥ deber√≠a tambi√©n arrepentirse. Sin embargo, la b√ļsqueda de recuperaci√≥n no depende de esto solamente. No importa cu√°l sea la actitud de la otra persona frente¬† a lo que haya sucedido, debes perdonar. Su pecado es asunto de esa persona. Por otro lado, es correcto que algunas personas paguen las consecuencias de sus malas acciones de la misma forma ante las leyes y autoridad que existen en la tierra. De igual manera un d√≠a tambi√©n estar√°n ante Dios y las cuentas de sus malas acciones se saldar√°n. Porque Dios es un Dios justo y la venganza y el juicio total pertenecen solo a √Čl.

Es importante comprender que el perd√≥n no es un sentimiento, sino una gran decisi√≥n. Elegir perdonar significa que tienes que inclinarte ante Dios para obtener el poder de perdonar a quien sea necesario perdonar. Esto es elegir, no dejar que los pensamientos de odio y resentimiento gobiernen tu coraz√≥n. Aunque nuestros sentimientos no son as√≠, esta es una elecci√≥n, buscar la ayuda de Dios y no devolverse al pasado te brindar√° paz y consuelo. Nunca hay que olvidar que el poder que necesitamos proviene del Esp√≠ritu Santo. Las escrituras son muy claras al decir: El que maldijo a Jes√ļs no respondi√≥ con una maldici√≥n; cuando sufri√≥, no amenaz√≥, sino que confi√≥ la causa a un juicio justo, tal como lo dice 1 Pedro 2:23. Nunca olvides que cerca de Dios, en su amor, encontrar√°s todo lo que necesitas.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si contin√ļa navegando est√° dando su consentimiento para la aceptaci√≥n de las mencionadas cookies y la aceptaci√≥n de nuestra pol√≠tica de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies