Cómo Jesús ora e intercede por nosotros

Es costumbre pensar que la Oración se hace cuando estamos necesitados de ayuda de Dios. Cuando se presenta alguna dificultad, los creyentes inmediatamente piensan en Dios y le dirigen una súplica especial, prometiéndole muchas veces hacer un sacrificio a manera de promesa como pago del beneficio que se desea recibir. Eso hasta cierto punto es válido ya que cuando se una persona se siente desprotegida o en peligro, siempre recurre a quien confía.

Sin embargo, ese no es el fin de la Oración, esta debe hacerse diariamente y a cada momento que se pueda y debe hacerse para glorificar a Dios, para bendecirlo y alabarlo y para agradecerle por todo los que nos proporciona, aunque creamos que no es bueno desde el punto de vista del ser humano.

La Oración hecha por Jesús

Jesús mismo reconoció que lo más significativo e importante es, a través de la Oración, darle gloria al Señor y reconocimiento como Ser Supremo y Todopoderoso, de quien dependen todas las acciones y procederes que hace el ser humano, ofreciéndose a éste por medio de la Oración, la perspectiva de lograr la vida eterna.

Con la autoridad conferida por Dios Padre a Dios Hijo, Jesús puede ofrecer a la humanidad el principal beneficio de su pasión y crucifixión, como es el disfrute de la eternidad a lado de ellos como Trinidad Divina. Sin embargo, desafortunadamente no todos podrán obtener ese logro, sólo lo obtendrán quienes sepan de Dios y reconozcan a Dios Padre y a Dios Hijo como el verdadero Dios. Esto está claramente expuesto en Juan 17: 3 que dice: “Esto significa vida eterna: que lleguen a conocerte a ti, el único Dios verdadero, y a quien tú enviaste, Jesucristo”.

¿Cómo oraba de Jesús?

Todos los Evangelistas refieren de manera parecida la importancia de Jesús le otorgó a la práctica de la Oración. Él trataba de orar en todo momento; es decir, que nunca estaba separado de Dios Padre, por el contrario, cada circunstancia le daba oportunidad y la aprovechaba para conversar con su Padre.

Mencionan los Evangelistas que al empezar el día inmediatamente establecía comunicación con Dios Padre y a partir de allí, continuamente imploraba el poder de Dios y solicitaba su presencia para que viniera en su auxilio.

Jesús en ocasiones se aislaba y oraba en la soledad (Marcos 1: 35), pero también lo hacía frecuentemente cuando estaba acompañado de sus discípulos (Juan 11: 41-42) o en presencia de las multitudes que le escuchaban y seguían.

Jesús oraba como costumbre previo a recibir alimento (Lucas 24:30), al igual que lo hacía después de realizar una sanación espiritual o física (Lucas 5: 12-16).

Todo esto demuestra el importante significado que tenía la oración para Jesús, de lo que podemos concientizar que si para Él, siendo el mismo Dios, la Oración era prioritaria, con más razón debe serlo para nosotros que somos débiles espiritualmente por nuestra condición de humanos.

Estructuración de la Oración de Jesús

Las Oraciones expuestas por el Hijo de Dios pueden ser diferenciadas en tres categorías, según sus intenciones: llegó a orar por él mismo, especialmente cuando se acercaba el momento de terminar su vida en la Tierra (Juan 17: 1-5); oraba por sus discípulos para que pudieran cumplir correctamente su misión evangelizadora (Juan 17: 6-9); y oró por toda la humanidad que creyó y ha creído en el mensaje de la Palabra de Dios trasmitida por sus discípulos (Juan 17: 20-25).

Jesús ora por Él

Lógicamente Jesús debe haber orado con su Padre durante toda su vida terrenal; sin embargo, se refiere con mayor importancia sus conversaciones don Dios Padre en los últimos tiempos previos a su pasión y muerte. En un momento Jesús hablaba con sus discípulos sobre los inevitables momentos que estaban por suceder y entonces, habla directamente con su Padre. Posteriormente, oró al Creador consiente que se acercaba la hora de su muerte, pidiéndole que lo glorificara como Hijo para él glorificarlo como Padre y poder así concederle vida eterna a todos quienes en Él  creyesen. En ese momento también expresó que aun tras el dolor de su crucifixión sentiría la gracia de la labor salvadora que había hecho por la humanidad y que una vez resucitado estaría nuevamente en presencia de Dios.

Oración por los discípulos

Jesús solicita a Dios protección divina para sus discípulos, quienes creyeron todo lo que les enseñó, obedeciéndole según sus palabras, de forma especial pidió para que se mantuvieran unidos en la fe, ya que sabía de los momentos difíciles que les esperaba, tanto desde el punto de vista espiritual cuando el enemigo malo los atacaría para tratar obstaculizar la obra de Dios, como en el aspecto material porque serían perseguidos y martirizados por los no creyentes (Juan 17:6-19).

Los momentos de oración por sus discípulos sirven también para instruirlos, bajo la bendición del Ser Supremo, sobre su misión evangelizadora, siendo responsables de trasmitir la Palabra de Dios cuando Él ya hubiese regresado al lado del Padre, debiendo proseguir la tarea para la que habían sido capacitados.

Oración por la humanidad creyente

Jesús pide al Padre bendiciones y gloria para todos aquellos que a partir de la palabra evangelizadora, crean en las enseñanzas trasmitidas por sus discípulos. Pide que por medio de la unidad de estos, la humanidad pueda llegar a reconocer que Jesús es el enviado de Dios para dar a conocer su palabra, trasmitir el invalorable poder de su amor y de su misericordia, dándoles las herramientas para conseguir la vida eterna.

Pide de forma especial por todos aquellos que lleguen a depositar su fe en Jesús por medio de los mensajes trasmitidos por sus discípulos, con el propósito de lograr la unidad entre los hombres y de estos con Dios (Juan 17: 20-21), tal como es la unión de Dios Hijo con Dios Padre que aun siendo Personas distintas constituyen con el Espíritu Santo una Unidad que actúan como uno solo.

Oración de Jesús por su glorificación

Jesús habla con su Padre haciendo énfasis en que ha cumplido su misión (Juan 17: 6)dando a conocer la existencia de Dios y su nombre, enseñando a sus discípulos las cualidades de Dios , las cuales les ayudarían a tratar a la humanidad para que ésta también se hiciera partícipe de las bendiciones divinas.

Sabiendo Jesús que su tiempo en la Tierra estaba pronto a finalizar, manifiesta que habiendo acabado su servicio Él ha glorificado al Señor y le suplica que a su vez lo glorifique como Dios Hijo que es, solicitándole que lo resucite para poder disfrutar del goce que desde la Creación había tenido junto a Dios Padre (Juan 17: 4-5).

La enseñanza de la Oración de Jesús

Jesús oró acogiéndose a la voluntad de Dios, pidiéndole que todas las personas que le fueron encomendadas estuvieran junto a Él en la eternidad y puedan percibir su gloria (Juan 17: 24).

La Oración de Jesús, sabiamente referida en el Capítulo 17 del Evangelio de San Juan, nos enseña que debemos orar de acuerdo a la voluntad de Dios que no es otra cosa que darnos nuestra santificación; orando así Él nos escuchará, aumentado nuestra fe para glorificarlo y alabarlo siempre.