Características bíblicas de un hombre de valor

Para el mundo un hombre de valor es aquel hombre que posee propiedades en abundancia, una cuenta bancaria cargada de varios ceros a la derecha o aquel hombre que a donde llegue se muestre interesante por sus bienes materiales.  No obstante, en la biblia se nos describe a un hombre de valor diferente y no menos interesante.

Podemos leer en las sagradas escrituras los casos de Moisés, Pablo, Noé, Esteban, Malaquías, Juan El Amado pero sobre todo Jesucristo, que con su ejemplo perfecto trazó el camino de todos los anteriores. Para estos hombres siempre su cometido fue llevar vidas que agradaran a Dios, servir a su prójimo y amarles bajo toda circunstancia. Todos ellos tuvieron una vida sencilla, pero abundante en obediencia sin tomar en cuenta que podrían ser objeto de persecuciones, burlas o hasta la pérdida de la vida. Realmente, todo esto aunado a una vida consagrada en poner a Dios en primer lugar es lo que se considera ser un verdadero hombre de valor. A continuación algunas de sus características más resaltantes.

El hombre de valor ama a Dios por sobre todo

El verdadero hombre de valor jam√°s sentir√° verg√ľenza ni pena por Dios y por su obra sino que se mostrar√° alegre de amar a Dios y servirle con devoci√≥n. Demuestra su amor tambi√©n amando a los dem√°s, llevando una vida de servicio y caridad a todos quienes requieran su ayuda. Su vida abundar√° siempre en gratitud y alabanza sincera a Dios confiando √≠ntegramente en fidelidad y amor a su eterno Dios. Tal cual como lo dice Deuteronomio 6:5 donde claramente se expresa que  los hombres de valor amar√°n a Jehov√° con todo su coraz√≥n y con toda su alma y con todas sus fuerzas.

El hombre de valor halla conocimiento a través de Dios

Bienaventurado  el hombre que halla la sabidur√≠a y que adquiere entendimiento porque su ganancia es mejor que la ganancia de la plata y sus beneficios m√°s que el oro fino. En Proverbios 3:13-14 se explica de esta manera, ya que un hombre con valores espirituales elevados reconoce que la verdadera sabidur√≠a proviene de su Padre Celestial no de otra fuente. Por esta raz√≥n, se esfuerza cada d√≠a por siempre atesorar verdades eternas que llenen su mente y su coraz√≥n a trav√©s de la lectura de la biblia. Igualmente se esfuerza de manera sincera orando y reflexionando sobre su vida y sobre lo que puede hacer por otros y por su propia familia. Aprende de memoria vers√≠culos de la biblia que pone en pr√°ctica deleit√°ndose en ellos para as√≠ decidir de manera sabia sobre su vida. Es un hombre dichoso que no sigue el consejo de gente malsana ni se detiene en sendas oscuras del pecado y mucho menos cultiva amistades en ambientes blasfemos, sino que por el contrario se glor√≠a de d√≠a y de noche en Dios y en sus ense√Īanzas.

El Esp√≠ritu Santo siempre ser√° su compa√Īero

El esp√≠ritu santo siempre ser√° su compa√Īero constante porque mora en su vida y da fe de sus buenas obras. Su trato amable hacia los dem√°s, su sencillez de coraz√≥n y su autodominio son su mejor bandera. Se esfuerza porque sus debilidades humanas no lo hagan caer sino que se somete a Dios para que le corrija sus debilidades y le ayude a  dominar sus luchas diarias. En G√°latas 5:22-23 se describen de manera clara los frutos del esp√≠ritu como lo son el amor, la paciencia, la bondad fraternal, piedad, templanza, y caridad, todos estos como resultado de vivir una vida recta y con valores.

Ama a su prójimo como a si mismo

El amor hacia los dem√°s siempre har√° que este digno hombre pueda distinguirse del resto de los hombres. Siempre el amor regir√° sus interacciones con otras personas ya que a trav√©s de la gracia de Dios ha experimentado el amor. Su familia y amigos pueden sentir  la seguridad de estar a su lado pues su comportamiento denota bondad, caridad, honor y mucho respeto.

√Čl honra el segundo gran mandamiento que es amar a su pr√≥jimo como a si mismo, porque sabe que a trav√©s de este mandamiento da testimonio de obediencia y amor a Dios tambi√©n. De esta manera lleva una vida recta al ser un ejemplo a los dem√°s honrando a Dios y todo lo que hace.

Perdona y pide perdón

El hombre de valor es bondadoso y humilde con todo aquel que le rodea,  porque sabe y reconoce que Dios le ha tenido paciencia a lo largo de su vida. Se ha arrepentido y ha sido perdonado y liberado del pecado. Igualmente sabe que es imperfecto y que el lugar en el que se encuentra se lo debe solo a Dios. Por esta raz√≥n, se esmera por siempre ser emp√°tico con todas las personas tratando de entender sus imperfecciones tambi√©n ya que todos somos seres con debilidades.

As√≠ como en el libro de Colosenses cap√≠tulo 3 vers√≠culo 13 dice que debemos tolerarnos unos a otros y perdonarnos tambi√©n as√≠ como el Se√Īor nos toler√≥ y perdon√≥, todos debemos hacerlo y un hombre de valor lo demuestra actuando.

Posee un fuerte autodominio

Un hombre de valor constante y firme hace emerger su verdadera fuerza interna en momentos muy importantes. No se deja apabullar por los avatares de la vida sino que se sobrepone a ellos lleno de fe y oraci√≥n. Medita cada aspecto de su vida antes de tomar alguna decisi√≥n y act√ļa de conformidad con lo que Dios le aconseje.

Toma muy bien el consejo que se encuentra en Proverbios 16:32 el cual dice que es mejor el que se tarda en airar que el poderoso y el que se ense√Īorea de su esp√≠ritu que el que toma una ciudad.

Su autodominio lo determina y sabe que es gracias a la bendición que ha ganado a través de Jesucristo y que puede ser más fuerte y sabio. De esta manera puede evaluar las consecuencias de decisiones erróneas, actuar con rectitud y siempre de acuerdo a los mandamientos de Dios.

Es un hombre obediente a Dios

El ejemplo de nuestro Se√Īor Jesucristo y de otros grandes profetas de la biblia es lo que un hombre de valor imita en su vida. Vive para cumplir la voluntad de Dios a pesar que sea dif√≠cil o que socialmente no sea correcto. √Čl reconoce que Dios tendr√° las mejores cosas para sus hijos obedientes y conf√≠a a plenitud en sus bendiciones y el tiempo en que llegar√°n. Es as√≠ como hace caso al consejo de Salmos 119:11 que dice que debemos atesorar en el coraz√≥n los dichos de Dios para no pecar contra √Čl. Si un hombre de valor hace la voluntad de Dios siempre ser√° feliz.