15 versículos de estímulo para el nuevo día

El inicio de cada día nos da la posibilidad de enfrentarnos a nuevos aconteceres, algunos de ellos agradables y beneficiosos y otros menos buenos y hasta perjudiciales para cada quien. Si a esto se añade la posibilidad de estar pasando por momentos difíciles en nuestro quehacer diario, las probabilidades de caer en condiciones de depresión y de desaliento son grandes.

Sea cual sea la situación particular de cada quien, no hay mejor forma de comenzar un nuevo día que estar lleno de energías positivas, de estímulo y de ánimo. Condiciones que de manera gratuita y generosa nos ofrece Dios, cuando nos dirigimos a Él al comenzar un día, agradeciéndole cuanto nos ha dado y pidiéndole fortaleza para enfrentar las vicisitudes el nuevo día y solicitándole nos otorgue gracias divinas para el cumplimiento de nuestras labores diarias.

La Biblia y palabras de estímulo para comenzar el día

La palabra de Dios expresada en la Biblia siempre nos da fuerza y estímulo para enfrentar un nuevo día y en ellas podemos confiar para obtener el empuje necesario para llevar un día pleno de bendiciones y satisfacciones.

Se nos ha enseñado que el mismo Dios siempre estará con nosotros y caminará delante nuestro indicándonos la vía correcta; si cumplimos con sus mandatos, nunca nos abandonará, por tanto no debemos temer ni desanimarnos ante las dificultades (Deuteronomio 31: 8).

Aparecen en la Biblia innumerables referencias que permiten y ayudan a empezar cada día con la mayor fuerza posible, animados por las enseñanzas del Señor. Para ello debemos mantenernos alerta ante las tentaciones y ser valientes y fuertes para mantenernos firmes en la fe, para no caer en señuelos negativos (Corintios 16: 13). Debemos mostrar siempre mucha firmeza en cuanto a nuestra fe en el Señor, sabiendo que Dios nos tenderá su mano para que todo lo que se emprenda en un nuevo día, siempre esté de acuerdo con su Obra en beneficio de la humanidad (Corintios 15: 58).

Todos los creyentes debemos tener en claro que en cada jornada que empieza s podemos conseguir obstáculos que nos pueden hacer débiles, pero ante eso debemos esperar en la ayuda de Dios con mucho coraje y valentía (Salmos 31: 24). Al presentarse esos momentos de incertidumbre debemos recordar que si Dios ha vencido al mundo durante toda una eternidad, con mayor razón vencerá nuestras pequeñas dificultades y en Él encontraremos la paz (Juan 16: 33), siempre y cuando actuemos según sus exigencias, porque si sólo decimos y no hacemos no habrá recompensa divina (Proverbios 14: 23).

El plan de Dios para un nuevo día

Siempre el plan que Dios tiene para cada día y para cada quien siempre es perfecto y busca nuestro beneficio; sin embargo, por momentos suceden situaciones que no podemos entender y que no están acordes con nuestros deseos y aspiraciones. Ante esto debemos recordar que Dios en sí es sólo amor y siempre prodiga misericordia, por eso debemos dejar nuestro futuro en la voluntad del Creador y darle gracias por sus acciones (Jeremías 29: 11).

La planificación de Dios siempre comprende el desenvolvimiento terrenal cuotidiano pero fundamentalmente está diseñado como un plan para la eternidad. No obstante, con nuestra limitado entendimiento se hace difícil entender los planes divinos y únicamente pensamos en lo inmediato; por eso las pruebas y dificultades que se deben ir afrontando día a día son permitidas para fortalecernos más y ser meritorios del amor y de las bondades de Dios por toda la eternidad (Corintios 2: 9)

Dios es el Ser supremo y el Ser más grande que existe y a pesar de nuestros defectos e imperfecciones Él siempre se deleita en el ser humano porque ve en cada criatura su Obra y podemos preservarla cuando vencemos al pecado, lo cual podemos hacer por medio de las bendiciones de Jesús que nos otorgan poder y fuerza (Sofonías 3: 17). Podemos confiar totalmente en la ayuda que Dios nos provee para vencer cualquier eventualidad que llegue en un nuevo día, porque siempre tenemos la compañía de Dios Padre y con Él siempre seremos victoriosos (Salmo 3: 9).

Dios siempre está a nuestro lado

Al empezar un nuevo día debemos tener presente que es fundamental confiar en Dios, que Él siempre está a nuestro lado, sosteniéndonos para caminar a su lado y no hacerlo desasistido y solo.

Como nos instruye Isaías (Isaías 40:31) al poner toda nuestra confianza en Dios, recibiremos todo lo necesario para cumplir con las actividades diarias, pudiendo acudir a Él en todo momento para conseguir su guía y el reposo necesario para seguir cumpliendo lo que nos corresponde.

Tenemos que pedirle al Señor que nos de toda la sabiduría y fuerza para enfrentar los problemas que se presenten, pidiéndole que nos ayude otorgándonos el valor necesario para cumplir nuestras tareas no importando cuán difíciles sean. Para esto debemos agradecerle porque siempre contamos con Él en la seguridad que jamás nos abandonará (Deuteronomio 31:6).

Aun cuando se presenten problemas infranqueables para un humano, sabemos que podemos apoyarnos en el Creador y recibiremos estímulo y ánimo para seguir adelante y vencer las dificultades y en caso de doblegarnos ante las mismas, tener la seguridad que con su mano seremos levantados para continuar, por eso debemos entregarle todas las ansiedades que puedan presentarse en el transcurso de cada día (Salmo 55: 22).

Compartir nuestra confianza en Dios para un nuevo día

No solamente debemos entregarnos a Dios para que nos confiera todo el ánimo necesario para actuar en cada día que empieza y poder solventar la dificultades; también debemos pensar en nuestro prójimo, que mucha veces debe enfrenta situaciones más adversas que las nuestras, razón por la cual tenemos la responsabilidad de estimular a quienes nos rodean.

Por eso en la Biblia encontramos observaciones referentes a que debemos alentarnos entre nosotros mismos. Concretamente Pablo el apóstol expresó: “Cuidado, hermanos, por temor de que alguna vez se desarrolle en alguno de ustedes un corazón inicuo y falto de fe al alejarse del Dios vivo; pero sigan exhortándose los unos a los otros cada día” (Hebreos 3: 12-13). En sus palabras entendemos lo necesario e importante que es dar palabras de aliento y hacer actos de apoyo para quienes vemos que son víctimas del desaliento o de la disminución de la confianza en Dios, esto hará que otros se sientan mejor y uno mismo experimentará una mayor paz en el Señor.

Todos necesitamos que nos animen para saber que no caminamos solos, siendo lo principal la ayuda de Dios, pero siendo importante también que se tiene la ayuda del hermano que está a tu lado y que por medio de él podemos vislumbrar mejor la fe y confianza en el Ser Supremo.